Qué es y cómo funciona una línea de crédito

En el mercado existen no pocos productos financieros dirigidos a satisfacer las diferentes necesidades que pudiera tener cualquier persona. Este es el caso de las líneas de crédito, un producto financiero dirigido a particulares. En este post detallaremos qué son las líneas de crédito y cómo funcionan.

¿Qué es una línea de crédito?

Una línea de crédito es un producto financiero dirigido a particulares que consiste en un contrato en virtud del cual una entidad financiera pone a disposición de un cliente una cantidad de dinero concreta por un periodo determinado. Así, durante el tiempo que dure la línea de crédito, el cliente podrá disponer de todo o parte del dinero y, cuando acabe el plazo de duración de la misma, el cliente tendrá un plazo extra —de normalmente dos semanas— para devolver el dinero prestado.

De esta forma, la entidad bancaria solo cobrará una serie de intereses por el dinero que hayas usado de tu línea de crédito, de manera que, si no usaras nada de ese saldo extra que tu banco te presta, no tendrías que pagar nada.

¿Cómo funciona una línea de crédito?

Este tipo de productos financieros están especialmente destinados a empresas y autónomos que necesitan un saldo extra del que disponer para poder hacer frente a ciertos pagos cuando necesiten hacerlo. Así, la línea de crédito funciona como un colchón financiero del que el particular podrá disponer en caso de que lo necesite y solo al usarlo en todo o en parte, pagará una serie de intereses a su entidad bancaria.

Esta línea de crédito es especialmente útil para autónomos y pequeños empresarios, quienes, gracias al dinero que disponen por la línea de crédito pueden hacer frente al pago de los sueldos de sus empleados o del IVA al comienzo del mes, en tanto esperan los ingresos que tengan pendientes.

Sin duda, es una opción muy útil, ya que la línea de crédito te permite disponer del dinero en aquellos momentos o días en que los necesitas, pagando únicamente en caso de utilizar dicho colchón financiero. Sin embargo, en el caso de los préstamos o créditos, el cliente deberá pagar sí o sí, independientemente de si usó o no el dinero prestado.

Hay muchas entidades bancarias que ofrecen este tipo de productos financieros. Sin embargo, ante la gran oferta que encontramos en el mercado, lo mejor es utilizar un comparador financiero que analice todas las ofertas y muestre aquellas que mejor se adaptan a cada cliente.

Descargo de responsabilidad:
Este artículo es meramente informativo y no debe tomarse como un asesoramiento formal. Es importante leer con detenimiento las condiciones de cada producto antes de contratar y buscar la ayuda de un asesor profesional en caso de duda. Para los préstamos personales, es importante calcular el total a devolver, y en el caso de inversión, se debe tener en cuenta que las fluctuaciones del mercado pueden suponer un riesgo de pérdida sobre el capital invertido.