El 80% de los españoles no cuenta con los productos bancarios adecuados

monmia ha observado que hasta un 80% de los españoles podría tener contratados productos financieros inadecuados para su situación personal.

  • El 80% de los españoles no cuenta con productos financieros adaptados a su situación personal.
  • Se estima que el 95% de los españoles tampoco conoce su nivel de riesgo crediticio.
  • Un nivel de riesgo bajo permite acceder a mejores productos de crédito y mayor rentabilidad para nuestros ahorros.

La búsqueda de cuentas bancarias online se ha disparado desde el anuncio del nuevo sistema de comisiones en enero de 2020. A raíz de eso, el comparador financiero monmia ha observado que hasta un 80% de los españoles podría tener contratados productos financieros inadecuados para su situación personal.

Ejemplos de estos productos no adecuados serían los casos en los que se buscan préstamos personales cuando con una tarjeta de crédito se pagarían menos intereses, o clientes con nómina domiciliada que pagan comisiones por sus cuentas bancarias cuando podrían acceder a una cuenta gratuita.

Estos son los datos que se desprenden de un estudio realizado por el comparador financiero monmia, que realizó un análisis a más de 60.000 usuarios.

En el estudio se analizó también el nivel de riesgo de los mismos, midiendo factores como el nivel de endeudamiento, los ingresos o la estabilidad laboral, entre otros.

En España, cerca de un 95% de los usuarios de productos financieros no conoce, ni siquiera de forma aproximada, su nivel de riesgo de crédito, según el análisis del comparador.

Un nivel de riesgo bajo significa que podríamos acceder a productos bancarios más favorables sin saberlo. Por ejemplo, si contamos con ingresos recurrentes cada mes es probable que tengamos un nivel de riesgo bajo, que, hablando de cuentas bancarias significaría que podríamos acceder a cuentas con mejores condiciones: sin comisiones o remuneración por el nuestro saldo en cuenta.

Por el contrario, un nivel de riesgo alto puede limitar el acceso a productos financieros, especialmente de crédito. Dicho de otro modo, tendremos menos opciones a la hora de solicitar un préstamo, una hipoteca o una tarjeta de crédito.

Para mejorar el resultado de nuestro análisis de riesgo, algunas recomendaciones generales son:

  1. Evitar impagos en facturas, especialmente en las de telefonía, ya que es una de las razones más comunes para entrar en listados de morosidad.
  2. No solicitar varios préstamos repetidamente en una misma entidad en un periodo corto de tiempo (excepto si se trata de una reunificación de deuda).
  3. Como norma genérica, el total mensual a pagar en préstamos no debería superar el 30% de nuestros ingresos netos mensuales. Esta cifra puede variar dependiendo del número de cuotas, nivel de ingresos de cada unidad familiar y tipo de préstamo (hipoteca, préstamo personal o microcrédito).

Una vez que contemos con un nivel de riesgo más favorable podremos acceder a mejores condiciones en productos de crédito. Y en caso de que no los necesitemos, lo más recomendable sería optimizar los productos bancarios con los que contamos, tratando, por ejemplo, de buscar una cuenta bancaria que encaje perfectamente con nuestro estilo de vida.

El análisis de riesgo de crédito es un cálculo que utilizan los bancos, entidades de préstamo y también empresas de telecomunicaciones para valorar el nivel de endeudamiento de un cliente. Este análisis, sin embargo, no se da a conocer a la persona interesada, con lo que muchos usuarios no saben en qué situación se encuentran exactamente a la hora de solicitar un producto financiero.

Sobre monmia:

monmia es el primer comparador en España que busca productos financieros específicos para las necesidades de sus usuarios en función de su perfil. Asimismo, realiza su propia simulación del análisis de riesgo crediticio de los usuarios a través de la innovadora herramienta mScore.





Descargo de responsabilidad:
Este artículo es meramente informativo y no debe tomarse como un asesoramiento formal. Es importante leer con detenimiento las condiciones de cada producto antes de contratar y buscar la ayuda de un asesor profesional en caso de duda. Para los préstamos personales, es importante calcular el total a devolver, y en el caso de inversión, se debe tener en cuenta que las fluctuaciones del mercado pueden suponer un riesgo de pérdida sobre el capital invertido.