¿Cuándo prescribe una deuda de préstamo personal en España?

Como consumidores, es importante conocer cuándo prescribe una deuda de préstamo personal, ya que los impagos pueden afectar nuestro análisis de crédito.

 

En la mayoría de los casos las deudas no son para siempre, llega un determinado momento en el que se extinguen. La forma habitual en la que esto ocurre es a través del pago, pero también puede ocurrir que el mero paso del tiempo dé lugar a la desaparición de la obligación de pagar. De ahí la importancia de conocer cuándo prescribe una deuda de préstamo personal.

¿Qué es la prescripción?

Prescripción es un concepto jurídico en virtud del cual un hecho se consolida por el paso del tiempo, generalmente da lugar a la extinción de derecho o a la adquisición de cosas ajenas.

En este caso nos interesa la prescripción extintiva, que es la que hace que al pasar un determinado tiempo el acreedor pierda su derecho a exigir el pago de la deuda, dándose la misma por extinguida.

Plazo de prescripción de las deudas con los bancos

Para saber cuándo prescribe una deuda de préstamo personal en España debemos prestar atención a lo que dice el Código Civil sobre este tema. Según esta norma, aquellas deudas para las que no se prevea un plazo específico de prescripción lo harán a los 5 años.

La normativa no hace referencia de forma expresa a cuándo prescribe una deuda de préstamo personal, por lo que se entiende que se aplica aquí ese plazo general de 5 años.

Hasta el año 2015 este plazo era de 15 años, por lo que se ha rebajado de forma considerable el tiempo de vigencia de la deuda. No obstante, las deudas contraídas antes del 6 de octubre de 2015 se siguen rigiendo por el plazo anterior y no prescriben hasta pasados 15 años.

¿Cuándo prescribe una deuda de préstamo personal?

Como norma general, y teniendo en cuenta lo anteior, si la deuda se contrajo a partir de 2015, el periodo de prescripción es de 5 años. Si fue antes de 2015, el periodo de prescripción de la deuda será de 15 años.

Interrupción de la prescripción

La característica principal de la prescripción de deudas es que se puede interrumpir mediante el requerimiento de pago. Es decir, si estando la deuda todavía en vigor, el acreedor lleva a cabo alguna acción que suponga una reclamación de pago (inicia un procedimiento judicial para el pago de la deuda, envía un burofax o un requerimiento notarial exigiendo el pago, etc.), el plazo de prescripción vuelve a contar de nuevo desde la fecha del requerimiento.

Tratándose de préstamos personales, los bancos están muy atentos a los plazos y es realmente difícil que se les pase alguno, así que pocas veces llega a prescribir una deuda de préstamo personal.

 

Para que tus deudas no se conviertan en un problema y tengas que estar esperando una prescripción que puede que no llegue, lo mejor es que antes de pedir un préstamo te informes bien sobre las diferentes opciones que hay en el mercado y escojas la que mejor se adapte a tus condiciones.





Descargo de responsabilidad:
Este artículo es meramente informativo y no debe tomarse como un asesoramiento formal. Es importante leer con detenimiento las condiciones de cada producto antes de contratar y buscar la ayuda de un asesor profesional en caso de duda. Para los préstamos personales, es importante calcular el total a devolver, y en el caso de inversión, se debe tener en cuenta que las fluctuaciones del mercado pueden suponer un riesgo de pérdida sobre el capital invertido.